7/11/12

1998

Recuerdo que el primer romance serio fue a los 12 años, en Guanajuato. No recuerdo su nombre infantil, sólo sus manos, como debían ser: grandes, pesadas pero al tocarme su mano flotaba sobre mi hombro, jamás me tocó. Creo que no crucé más de tres palabras con él, y hasta la fecha pienso que si lo hubiera hecho no tendría espacio para el misterio que lo envuelve.
Ese primer amor que al pasar de los años deja se tener sentido, a veces me hace sonreír.

1 comentario:

Palas dijo...

Esos amores tiernos, extraños, fugaces, no sé... nos dejan una tierna sonrisa al recordar :)

Saludos ;)