3/2/15

Dar por dar.

Dar sin esperar.

Por que sí y por que se quiere, por corazón y verdad. Sin esperar, y eso es sorprendente.
No siempre esta medida es justa pero siempre será libre, no puedo exigir lo que no nace de adentro para satisfacer mis peticiones. Hoy no me arrepiento ni creo que haya sido mucho, al contrario, soy lo que doy a los que amo: fui noches de pláticas difíciles, tardes de quejas y consejos, visitas largas, mensajes contestados a deshoras y quien no falló. Si me faltan en el camino sabré que es hasta donde pudo darme y no me enojaré. Pues es su medida.
Me doy a los que amo. Cabilaré sobre eso un rato.

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